martes, septiembre 12, 2006

Cogito ergo sum

El ser humano lleva miles de años evolucionando. Caminar erguido, comunicarse, preservar la historia con la escritura, formar sociedades complejas, enfrentarse en guerras a través del mundo, combatir analfabetismo, ser una aldea global, “globalizarse”. Y en todos estos procesos siempre ha habido algo infaltable, algo que, creo, es lo que verdaderamente hace al hombre hombre, pensar en si mismo. No lo quiero llamar filosofía porque el termino asusta y casi no lo sentimos nuestro, prefiero llamarlo “pensarse a si mimo”, y sus respectivas combinaciones, “uno en la sociedad” , “uno en la familia”, “uno y todo lo que se les ocurra”.
Es indispensable para el hombre esta operación, y eso es, precisamente, lo que me preocupa. Nosotros, caleños colombianos, latinos, nos hace falta pensarnos.Tranquilos, esto no se trata de una operación académica, de una operación de las clases educadas y letradas, todos debemos hacerlo, todos debemos saber en verdad que somos. Así sea esa aproximación folklórica que sale de una cocina, así sea que usted se piense como una papa que se tiene que interrelacionarse con las otras papas del costal, como sea, utilice las metáforas que quiera, los juegos de palabras y de situaciones que quiera. No estoy diciendo que sean las correctas y que realmente exista cada teoría que usted se imagine, (aunque tal ves desde una perspectiva espiritual-positivista si).
Lo que invito a hacer es ese esfuerzo, ese esfuerzo de pensar por un momento qué es lo que esta pasando. Decir: “¡espere! espere mano que ando como perdido”, solo así nos podemos dar cuenta de lo que tenemos, de lo que debemos hacer, así podemos reflexionar sobre lo que hacemos mal. Por favor hágalo ahora. ¡Ya!, en este momento. Pregúntese ¿estoy bien o estoy mal?, y, cualquiera sea la respuesta, busque el momento en que su vida tomo el rumbo actual, y por qué pasó lo que pasó. Que le pareció. Eso es un ejercicio fundamental que muchos han descuidado por pensar que es exclusivo de otros, por pura pereza, o porque la realidad es tan dura que prefieren evitarla. Pero no. No la evite porque seguirá en el error, deténgase y piense. Me llamo Andrés González, y pienso, por lo tanto existo.

Agúzate

Cali nos despierta todos los días con una nueva sorpresa. Hay días en que el calor es infernal y el espíritu se aletarga bajo carpas improvisadas, y hay días en que llueve por horas, inundando calles y desbordando paciencias, y hay días en que somos tan lúgubres tan lúgubres… En fin, siempre es distinta. Pero no se que tenemos los caleños que siempre nos las arreglamos pa pasarla suave. No es como los costeños que no hacen nada, ni como los opitas que solo duermen, los caleños están dedicados a la buena vida, a vivir relajados, sin moverse mucho porque nos acaloramos, y sin salir de la casa porque nos mojamos, dedicados a una vida hedónica.
Es que la gente de Cali es muy rara, si tienes aspiraciones grandes son para terminar de la forma mas cómoda posible, “trabajo para jubilarme y disfrutar mi pensión en paz”. No quieren su ciudad, pero son, sin saberlo, fiel reflejo de ella.
Por eso es que la ciudad esta como esta, todos nos la pasamos buscando el bien propio, pero no un bien de progreso sino un bien de comodidad.¿Qué pasa en esta zona? ¿Qué paso con nuestros ancestros? Será que establecieron la ciudad de pura flojera de seguir buscando, porque les quedo ahí antesito de subir la montaña, porque que pereza, y cerquita del mar pa que no haga tanto frió. No se si es el clima, o el espíritu de la raza, o que somos influenciables o es que en verdad no podemos. Me parece que es hora de que despertemos y dejemos la pereza. Esta bien, eso del placer es genial, pero tenemos que pensar en algo más allá, en trascender, en dejar de ser Cali pachanguero y hacer algo importante. No esperemos más el elemento que nos una, comencemos cada uno a desperezarnos, cada uno a pensar. Agúzate que te están velando.